9 de diciembre de 2009

Quo vadis España?


No salgo de mi asombro ante la noticia de la agresión al periodista Hermann Tertsch y las circunstancias que han rodeado este ataque. Mi perplejidad se multiplica cuando echo un vistazo en la Red a lo escrito sobre el tema y veo reacciones impropias de cualquier ser humano. Me repugnan las justificaciones de esta agresión cobarde.

No cabe duda de que algo está sucediendo en España. Algo grave quiero decir. Esta división del país, patrocinada desde el Palacio de la Moncloa, alcanza ya una dimensión física, agresiva. A cualquiera que se sienta demócrata debe avergonzarle el montaje que realizó el programa de José Miguel Monzón, alias Gran Wyoming, por el que llamó asesino a Tertsch. Sin embargo este individuo no es más que el reflejo en clave humorística de la confrontación política que vive España. Una confrontación que nos divide en pacifistas y belicistas, fachas y progres, buenos y malos, en definitiva.

Este cainismo es el resultado de la intensa siembra de la cizaña que viene sembrando el partido en el poder desde que accedió al mismo. La criminalización del que piensa diferente se ha instalado en nuestra sociedad. Por parte de unos como hecho institucionalizado, por medio de una presunta superioridad moral que se obtiene por el mero hecho de votar a un determinado partido político. Por el otro lado como reacción ante el acoso del pensamiento único gubernamental que pretende homogeneizar a los individuos o echarlos del sistema.

Realmente siento mucho asco ante este episodio. Aunque no creo que la solución sea tratar con el mismo rasero a los que abominan de los que no pensamos igual que ellos. Parece que nuestra sociedad, empezando por los políticos y los medios de comunicación, tiene que detenerse a reflexionar acerca de hacia dónde nos dirigimos. En caso contrario será el odio el que nos lleve a algún puerto, seguramente no deseado por nadie.

4 comentarios:

ruffian dijo...

Y esto es lo que más te escandaliza del periodismo español? Cada día te admiro más, de verdad.

Para mi lo más escandaloso del periodismo en España y que todos los mass media, sean del pelaje que sean, se han callado como putas, es el cierre de un periodico. Te pongo en antecedentes:


El 20 de febrero de 2003, la Guardia Civil clausuró la sede del diario Egunkaria y detuvo a diez personas, bajo la acusación que la empresa editora trabajaba al servicio de Eta. Siete de esas personas pasaron varios meses en la cárcel. Cinco denunciaron torturas y sus denuncias fueron archivadas. Se embargaron los bienes del periódico.

En el año 2006, la Fiscalía de la Audiencia Nacional pidió al juez que se archivaran las acusaciones porque no existía "ni una prueba ni indicios sólidos suficientes". El propio fiscal sugería en su informe que los imputados ni siquiera debían haber sido procesados. Que "ni por asomo" se apreciaban delitos de integración o colaboración con banda armada o de asociación ilícita con fines terroristas, que fueron los que justificaron la clausura del diario. Tampoco había ningún indicio de que Egunkaria hubiera servido para financiar a Eta o blanquear su dinero. Según el fiscal, los documentos de la Guardia Civil y del juez "carecen de solidez" y "no prueban nada". Y en los diez años del diario (1993-2003) "no se encuentra una sola noticia, editorial o artículo de apoyo o justificación" a la organización terrorista.

El fiscal concluía así su petición de archivo: si no hay financiación, ni blanqueo, ni apoyo ni fomento de la violencia, "¿de qué sirve a los fines de Eta la creación de Egunkaria?".

El juicio sigue abierto. Sólo existe una acusación popular, ejercida por las asociaciones Dignidad y Justicia y la Asociación de Víctimas del Terrorismo.

Seis años después, doce personas siguen imputadas y con peticiones de muchos años de cárcel y de inhabilitación.

El periódico está cerrado y liquidado".

Los periódicos españoles deberían dedicar una atención especial a este caso.


¿Pero que se puede esperar de la prensa española?

Pakithor dijo...

Hola Ruffian,
Creo que algo debo haber hecho mal para que tú entiendas que este artículo habla sobre el periodismo en España. De entrada te digo que Monzón -o Wyoming- ni siquiera puede considerarse periodista, como no podríamos considerar periodista a Jose Luis Moreno o a Pablo Carbonell.
De lo que yo hablo es del panorama patrio ante el continuo enfrentamiento al que nos someten desde los poderes públicos, empezando por el Ejecutivo, que es el principal responsable. Más aún este Gobierno que ha creado su propio grupo de comunicación (Público, La Sexta, Mediapro y creciendo) a base de concesiones administrativas, subvenciones y propaganda pública.
El caso que tú comentas tiene más que ver con otra parte importante de los poderes del Estado: la politización de la justicia. Si hace unos años se hablaba de judicialización de la política, hoy cabe emplear el término que anoto más arriba.
Casos de utilización de utilización de la instrucción judicial con fines políticos, desgraciadamente, los vemos a diario.
Saludos y gracias.

ruffian dijo...

No, no.. tú no has hecho nada mal en tu texto; he sido yo. Cogiendo el rabano por las hojas, me he ido por las ramas con un tema que me parece sangrante y que afecta a los periodistas. Disculpame. No era mi intención sacar de contexto el tema.
Ciñendome a lo que escribes, te comentaré que como todavia no he puesto la TDT en casa pues no disfruto, o padezco, la Sexta por lo que no he visto la satira del Wyoming a Hermann Tertsch, periodista al que por suerte, o por desgracia, creo no haber leido en mi vida. Sobre el Gran Wyoming comentarte que no es periodista sino que es médico, espero que solo sea un licenciado en medicina y que no haya ejercido nunca; más que nada por la salud de sus pacientes. Por lo tanto hablaré de oidas, con el peligro que esto tiene.
Parece ser que Wyoming dice cuatro barbaridades sobre Tertsch en su programa en el que “le pone a caldo-perejil” y que al cabo de cierto tiempo; un gilipollas le arrea una patada en la espalda a Hermann Tertsch. ¿No? Me parece muy aventurado afirmar que sea responsabilidad de Wyoming que a un cretino se le cruce un cable y cocee a un periodista. Vamos. Cuando menos muy exagerado. Conociendo el ganado que pulula por la capital del Reino se puede decir que salió indemne. Aitor Zabaleta fue asesinado a las puertas del Calderon por un tio que decia que era aficionado del Atletico de Madrid y a nadie se le ocurrio pedirle responsabilidades a Jesús Gil, presidente del club por aquel entonces. Tampoco se pidieron responsabilidades a la Policia, que debia de garantizar la seguridad.
Sinceramente me parece el acto de un gilipollas que le dio por sacudirle al primero que pasaba por alli, siendo Hermann Tertsch al que le toco pagar los platos rotos.
Desde que tengo memoria, cada Presidente del Gobierno ha tenido un grupo de comunicación a su servicio. González tuvo a Prisa y Aznar a El Mundo y a todos los medios de comunicación que le quiso comprar Villalonga con el dinero de Telefonica. En este país de tradiciones, no creo que nadie se extrañe si Zapatero quiere tener su propio grupo mass media de cabecera. Creo recordar que las concesiones administrativas, subvenciones y propaganda pública no solo son patrimonio de Zapatero, sino que tú mismo afirmabas que Aguirre hacia lo mismo en un medio digital, que ahora mismo no recuerdo su nombre.
Todo esto cercena la libertad de prensa y al que no pasa por el aro, se le envia a la Guardia Civil para que clausure a los que no quieren jugar asi. Por lo tanto si a nadie le ha importado que se clausure a la brava un periodico en un pais que se cree democratico, no creo que a nadie le importe demasiado que hayan coceado a un periodista. Hermann Tertsch tiene suerte, puede contarlo. Hay compañeros suyos de profesión como José Couso, que no tuvo tanta.
Aprovecho la ocasión para felicitarte por tu blog y animarte a que sigas dando un punto de vista original como lo haces en cada texto. ¡¡Felicidades!!

Pakithor dijo...

Hola de nuevo, Ruffian,

Sobre lo de Tertsch, simplemente puntualizar que yo no he responsabilizado a nadie del ataque a este señor, si bien es cierto que hay unas circunstancias previas al mismo. Lo que sí he dicho claramente es que me parece vergonzoso que haya quien justifique la agresión por las declaraciones de Tertsch.

Respecto a lo que dices de los grupos de comunicación, tú mismo lo has dicho: yo critico el empleo de dinero o prebendas públicas para favorecer a grupos de comunicación, sean del color que sean y vengan de donde vengan. En el caso que nos ocupa ahora, el de Rodríguez y el grupo de Roures, resulta ser la primera vez que un Gobierno crea de hecho ese conglomerado de medios.

Prisa contó con el respaldo de González por medio de los fondos de ayuda al desarrollo concedidos a la editorial Santillana, puedes leer más en este mismo blog. El Mundo no creo que recibiese especiales prebendas del gobierno de Aznar, pero sí que hubo un intento de aglutinar a Prisa en torno a Telefónica, lo cual por cierto sentó bastante mal a Pedro J.

Muchas gracias por tu felicitación. Intento ser consecuente con lo que pienso, caiga quién caiga, parafraseando el programa que le dio la fama al Wyoming.

Saludos.