Hoy me ha impactado ver nuevamente en televisión a esa señora enlutada y cariacontecida que saltó a la fama por su comparecencia en la comisión parlamentaria del 11-M. Pilar Manjón ha acudido a un foro a rechazar de plano la "teoría de la conspiración" y a acusar a los que la defienden de obtener rentabilidad política -y económica- por ello. Esta señora me recuerda a las imágenes de las mujeres de principios del siglo XIX. Aquellas que tomaban vinagre para parecer más pálidas porque los cánones del Romanticismo imperante así lo demandaban.
A Pilar Manjón le asesinaron a un hijo aquel fatídico día y le nació la vertiente política dos días después con la oleada de agit-prop. Ahora no pide justicia para su hijo, sino que quiere que el juicio político del 14-M se traslade a los tribunales y que se juzgue a los gobernantes de aquel momento. La Manjón -qué pena ver el apellido de don Andrés haciéndose famoso por esto- no está interesada en conocer la verdad hasta las últimas consecuencias de lo que sucedió y quiénes orquestaron aquella masacre, lo suyo es dedicarse a la pseudo-política versión "tengo autoridad moral porque me mataron a mi hijo".
A Pilar Manjón la ponen en La Primera y le sacan una entrevista en El País siempre que al Gobierno de Rodríguez le interesa. Hoy la hemos visto por eso, porque pintan bastos con lo de la libertad de facto de De Juana y hay que remontar a base de remover muertos, incluído el hijo de la diva socialista del 11-M, perdón por el sarcasmo.
Un lugar de difusión y debate de ideas desde una perspectiva moderada y centrista. Política y economía de España y Latinoamérica.
Mostrando entradas con la etiqueta 11-M. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 11-M. Mostrar todas las entradas
10 de marzo de 2007
16 de enero de 2007
Mas de lo mismo: vileza y mas vileza politica en España
Hoy hemos asistido a un acto más de este sainete vil y oscuro en el que se ha convertido la vida política -vértice principal de la democracia- en España. Nuestros políticos ya no tienen el más mínimo reparo en repetir la escena una y otra vez. Los dos principales partidos políticos de esa realidad plurinacional en la que se ha convertido España no ocultan, ni tan sólo disimulan, lo poco que les importan los ciudadanos, sus problemas, sus desvelos. Hoy nos han dejado muy claro que los suyo es la parroquia y los votos, sobre todo los votos.
A estas alturas del partido a nadie se le escapa que la mejor noticia para el PP sería que ETA asesinase mañana a alguien más. Como tampoco le vinieron nada mal -aún ayer nos lo recordó el ex-dirigente de IU López Garrido- al PSOE los 191 muertos del 11-M. Cuantos más muertos más votos y lo demás son zarandajas.
Hoy Rodríguez y Rajoy, los dos personajes más lamentables que ha conocido la democracia española, han escenificado en público lo mismo que hablaron en privado la semana pasada. Rodríguez, con el beneplácito de Rajoy, se ha convertido en un especialista en darle la vuelta a la tortilla. Gran parte del éxito lo podemos achacar a la maquinaria mediática que lo apoya, pero creo que el gran favorecedor de la estrategia anti-PP es el propio PP. El "Pacto Rodríguez" ha sido la última treta del PSOE, ya anunciada desde hace más de una semana, a la cual el PP ha accedido sin rubor ninguno.
El debate de hoy nos ha dejado el mal sabor de boca de todos los debates anteriores entre estos dos individuos. Dimes y diretes, acusaciones y discursos vacíos. Al fin y al cabo no nos hemos enterado de nada, sólo que el PP vuelve a estar solo frente al Gobierno y toda sus minorías plurales a las que Rodríguez siempre antepone. Un nuevo pacto contra ETA pero del que no se ha dicho nada, sólo el mismo eslogan cansino: que integra a todas las minorías. Tampoco el PP ha preguntado por qué otro pacto, ni en qué consiste, simplemente ha repetido con fidelidad su partitura: NO y punto.
Lo dicho. Más de lo mismo. Ni ideas, ni propuestas, ni soluciones. Cuota de pantalla y titulares rimbombantes para la parroquia de uno y otro bando. Vileza y más vileza.
A estas alturas del partido a nadie se le escapa que la mejor noticia para el PP sería que ETA asesinase mañana a alguien más. Como tampoco le vinieron nada mal -aún ayer nos lo recordó el ex-dirigente de IU López Garrido- al PSOE los 191 muertos del 11-M. Cuantos más muertos más votos y lo demás son zarandajas.
Hoy Rodríguez y Rajoy, los dos personajes más lamentables que ha conocido la democracia española, han escenificado en público lo mismo que hablaron en privado la semana pasada. Rodríguez, con el beneplácito de Rajoy, se ha convertido en un especialista en darle la vuelta a la tortilla. Gran parte del éxito lo podemos achacar a la maquinaria mediática que lo apoya, pero creo que el gran favorecedor de la estrategia anti-PP es el propio PP. El "Pacto Rodríguez" ha sido la última treta del PSOE, ya anunciada desde hace más de una semana, a la cual el PP ha accedido sin rubor ninguno.
El debate de hoy nos ha dejado el mal sabor de boca de todos los debates anteriores entre estos dos individuos. Dimes y diretes, acusaciones y discursos vacíos. Al fin y al cabo no nos hemos enterado de nada, sólo que el PP vuelve a estar solo frente al Gobierno y toda sus minorías plurales a las que Rodríguez siempre antepone. Un nuevo pacto contra ETA pero del que no se ha dicho nada, sólo el mismo eslogan cansino: que integra a todas las minorías. Tampoco el PP ha preguntado por qué otro pacto, ni en qué consiste, simplemente ha repetido con fidelidad su partitura: NO y punto.
Lo dicho. Más de lo mismo. Ni ideas, ni propuestas, ni soluciones. Cuota de pantalla y titulares rimbombantes para la parroquia de uno y otro bando. Vileza y más vileza.
7 de octubre de 2006
El regreso repentino de "nuestro" juez estrella
Hace dos meses me encontraba yo por España y un amigo muy conectado con las altas esferas del poder judicial -no confundir con el CGPJ-, me puso de manifiesto lo sospechoso del regreso a su plaza de titular en la Audiencia Nacional de Baltasar Garzón. No dí mayor importancia al tema, además de que este comentario se inscribió en el marco de las negociaciones Gobierno-ETA.
En efecto, el juez y ex-secretario de estado durante la época de Felipe González, utilizado por este último como maquillaje ante la avalancha de casos de corrupción que se destaparon en la España de la primera mitad de los 90, decidió regresar este verano de su excedencia docente -creo que andaba en EE UU dando clases y facturando al estilo Bill Clinton por dictar conferencias- de forma sorpresiva. De este modo algún advenedizo, que estaba molestando más de la cuenta en ese obscuro cuartel en el que se dilucidan los grandes temas de la política patria, salió de la escena y dejó, por tanto, de molestar.
Ahora Garzón no sólo se está dedicando a poner orden en las autorizaciones de manifestaciones batasunas y otros aspectos referentes al "Proceso de Paz" -¿hubo alguna vez una guerra?-, sino que ha tenido que intervenir en el tema estrella de la Legislatura -el 11M- antes de que se tuerzan las cosas para el Gobierno. Con lo cual el regreso del juez expolítico más polémico de la democracia española resulta más que sospechoso.
La sospecha acerca de la repentina vuelta de Garzón que me transmitió mi amigo ahora se ve clarificada. ¿Es posible que alguien dejé una excedencia de dos años ganando dinero a espuertas para volver al ojo del huracán y a trabajar 16 horas al día por unos 100.000 euros al año?.
Los que me han leído algo saben que yo no soy de los que se despiertan a medianoche pensando en que Rubalcaba estaba al tanto antes que los propios responsables de Interior de la información policial sobre el 11-M durante los días de marras. Tampoco me sobresalta que ETA fuese partícipe o simplemente espectador -de los que brindan con cava por la muerte ajena-. Pero al menos tenía cierta esperanza en que el caso estaba en manos de un órgano independiente, un poder básico de nuestra estructura democrática, inalterable, incorruptible, desvinculado de la dialéctica pepiñoblanquista o jimenezlosantiana. Hoy he despertado de mi sueño.
Garzón ha vuelto a petición del PSOE y desconocemos a cambio de qué, pero sí sabemos por qué y para qué. Tiene gracia que hoy recurra al CGPJ diciendo que su trabajo se está viendo "presionado" o que "se ve sometido a ataques sistemáticos e injustificados, gravemente atentatorios a la independencia del Poder Judicial". ¿Qué independencia, su Señoría?. ¿Acaso no fue Vd. un alto cargo de la Administración durante el anterior mandato del partido que hoy ostenta el poder y que lo consiguió gracias a los atentados terroristas cuya clarificación judicial ahora recae en sus manos?.
¿No resulta absolutamente sospechoso que hoy mismo el dirigente de un país encumbrado tras la muerte de 191 personas a manos del terror pida al principal líder de la oposición "respeto a la Justicia". ¿Qué justicia, señores?. ¿La ley del embudo?. Ahora sí que se les ha visto el plumero.
(Sigua el debate en http://www.terceravia.com/foro/viewtopic.php?t=772)
En efecto, el juez y ex-secretario de estado durante la época de Felipe González, utilizado por este último como maquillaje ante la avalancha de casos de corrupción que se destaparon en la España de la primera mitad de los 90, decidió regresar este verano de su excedencia docente -creo que andaba en EE UU dando clases y facturando al estilo Bill Clinton por dictar conferencias- de forma sorpresiva. De este modo algún advenedizo, que estaba molestando más de la cuenta en ese obscuro cuartel en el que se dilucidan los grandes temas de la política patria, salió de la escena y dejó, por tanto, de molestar.
Ahora Garzón no sólo se está dedicando a poner orden en las autorizaciones de manifestaciones batasunas y otros aspectos referentes al "Proceso de Paz" -¿hubo alguna vez una guerra?-, sino que ha tenido que intervenir en el tema estrella de la Legislatura -el 11M- antes de que se tuerzan las cosas para el Gobierno. Con lo cual el regreso del juez expolítico más polémico de la democracia española resulta más que sospechoso.
La sospecha acerca de la repentina vuelta de Garzón que me transmitió mi amigo ahora se ve clarificada. ¿Es posible que alguien dejé una excedencia de dos años ganando dinero a espuertas para volver al ojo del huracán y a trabajar 16 horas al día por unos 100.000 euros al año?.
Los que me han leído algo saben que yo no soy de los que se despiertan a medianoche pensando en que Rubalcaba estaba al tanto antes que los propios responsables de Interior de la información policial sobre el 11-M durante los días de marras. Tampoco me sobresalta que ETA fuese partícipe o simplemente espectador -de los que brindan con cava por la muerte ajena-. Pero al menos tenía cierta esperanza en que el caso estaba en manos de un órgano independiente, un poder básico de nuestra estructura democrática, inalterable, incorruptible, desvinculado de la dialéctica pepiñoblanquista o jimenezlosantiana. Hoy he despertado de mi sueño.
Garzón ha vuelto a petición del PSOE y desconocemos a cambio de qué, pero sí sabemos por qué y para qué. Tiene gracia que hoy recurra al CGPJ diciendo que su trabajo se está viendo "presionado" o que "se ve sometido a ataques sistemáticos e injustificados, gravemente atentatorios a la independencia del Poder Judicial". ¿Qué independencia, su Señoría?. ¿Acaso no fue Vd. un alto cargo de la Administración durante el anterior mandato del partido que hoy ostenta el poder y que lo consiguió gracias a los atentados terroristas cuya clarificación judicial ahora recae en sus manos?.
¿No resulta absolutamente sospechoso que hoy mismo el dirigente de un país encumbrado tras la muerte de 191 personas a manos del terror pida al principal líder de la oposición "respeto a la Justicia". ¿Qué justicia, señores?. ¿La ley del embudo?. Ahora sí que se les ha visto el plumero.
(Sigua el debate en http://www.terceravia.com/foro/viewtopic.php?t=772)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)